El momento en que entendí hacia dónde iba todo
Agente Vertical de IA para Nutricionistas
Hace un año descubrí qué era un agente vertical de inteligencia artificial. Hasta ese momento venía siguiendo de cerca la evolución de los modelos de lenguaje — le había dedicado cientos de horas tratando de ver hacia dónde iba esto, sin resultados que me convencieran del todo. Hasta que un día me topé con un videocast en el canal de YouTube de Y Combinator. Cuatro socios de la aceleradora más importante del mundo hablando de lo que venía. Su tesis era clara: el mercado de agentes de IA será 10 veces más grande que todo lo que fue el software.
Eso me voló la cabeza, pero seguía sin entender del todo.
Empecé a buscar más fuentes, a cruzar información, a encontrar patrones y armar el rompecabezas. La conclusión fue contundente: los agentes de IA se van a convertir en trabajadores. Primero en tareas administrativas y repetitivas, después en funciones cada vez más complejas, a medida que la tecnología siga avanzando. No era ciencia ficción. Era una tendencia con datos, capital y tracción real. (incluido un gran tema geopolítico)
El pivot que nadie entendió
Tomé la decisión de girar Weelock. Otra vez. Sí, otra vez.
Puede sonar raro que una empresa que partió entregando wearables con planes de entrenamiento y nutrición haya terminado desarrollando un agente de IA en salud. Pero si miro hacia atrás, tiene todo el sentido. Cada pivote fue un paso más cerca de donde tenía que estar. Había algo en mi cabeza — llámalo intuición, reconocimiento de patrones, lo que quieras — que me empujaba en esa dirección. Y le hice caso.
Cuando le conté a mi entorno lo que iba a hacer, la mayoría me miró con cara de «ya se volvió loco». Solo una persona se interesó, y más que nada por curiosidad: quería saber qué diablos era un «agente de IA».
Hoy, después de meses de estudiar, investigar, leer y escuchar, no tengo la menor duda: estamos viviendo un cambio histórico sin precedentes. El futuro del trabajo humano se está definiendo ahora. Ya no es teoría ni intuición — es lo que está pasando.
Lo que viene y lo que me preocupa
Me siento afortunado de estar viviendo esto. Agradezco tener el tiempo para emprender, el apoyo de mi familia, de Josefina, de mis hijos, mis hermanas. Los tengo saturados hablándoles de IA, pero no puedo evitarlo — cuando ves algo así de claro, necesitas compartirlo.
Si quieren entender la dimensión de lo que viene, les recomiendo «21 Lessons for the 21st Century» de Yuval Noah Harari. Ahí plantea algo que me resonó profundamente: la IA no solo va a eliminar empleos — va a crear lo que él llama una «clase inútil». No personas desempleadas, sino directamente inempleables, porque ninguna habilidad humana podrá competir con un algoritmo. Y la pregunta que deja abierta es brutal: si el trabajo desaparece para millones, ¿alcanza con un ingreso básico universal para sostener el sistema, o el problema es más profundo? Porque incluso con un ingreso garantizado, ¿puede un ser humano vivir sin propósito?
Mi mirada no es apocalíptica, pero sí es realista: muchas empresas van a necesitar menos personas, porque la IA hará parte del trabajo de forma más barata, más eficiente y, en algunos casos, mejor. Lo que tengo claro es que una generación completa va a descubrir que las habilidades que tenía ya no le sirven.
El llamado
Si eres padre de niños pequeños, este es el momento de guiarlos hacia un mundo que ya cambió. Las universidades van a tener que reaccionar rápido — modificar mallas curriculares, formatos de enseñanza, la forma en que preparan a los profesionales del futuro.
Y si todavía tienes dudas de que esto es real, acá van datos concretos:
- Morgan Stanley proyecta que el mercado de robots humanoides alcanzará los $5 billones de dólares para 2050.
- Citibank publicó un informe completo sobre el auge de la inteligencia física y los robots autónomos.
- Waymo ya opera taxis completamente autónomos en varias ciudades de Estados Unidos.
- Boston Dynamics sacó a Atlas de la fase experimental — su robot humanoide ya está en producción industrial.
- El mercado de IA agéntica en salud — exactamente donde estamos con Weelock — está en plena explosión según Fortune Business Insights.
Esto no es el futuro. Es el presente.
Deja una respuesta